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Coche eléctrico: un mantenimiento más barato, pero reparaciones a veces más caras

29.06.2026

El mantenimiento de los coches eléctricos es más barato que el de los vehículos de combustión.

El coche eléctrico suele percibirse como una alternativa más económica que un vehículo de combustión. Su mantenimiento suele ser más barato; sin embargo, algunas reparaciones pueden suponer un presupuesto más elevado que en un modelo de combustión.

De hecho, las operaciones de mantenimiento son menos numerosas y más económicas gracias a una mecánica simplificada. En cambio, algunas reparaciones de vehículos eléctricos pueden disparar rápidamente la factura.

Entonces, ¿cuál es el coste real de un coche eléctrico a largo plazo?

Un mantenimiento hasta un 30 % más barato que el de un coche de combustión

A diferencia de los vehículos de gasolina o diésel, el coche eléctrico cuenta con muchas menos piezas mecánicas sujetas a desgaste.

En concreto, no tiene:

  • correa de distribución;
  • embrague;
  • caja de cambios tradicional;
  • filtro de partículas;
  • sistema de escape.

Este diseño más sencillo reduce el riesgo de averías y disminuye los costes de mantenimiento.


Según varios estudios del sector, el coste del mantenimiento de un vehículo eléctrico es, de media, entre un 20 y un 30 % inferior al de un coche de combustión equivalente.

Además, una revisión de un coche eléctrico suele recomendarse cada 30.000 kilómetros o cada dos años, frente a los 15.000-20.000 kilómetros de un vehículo de combustión.


¿Por qué las reparaciones pueden costar más?

El coste de las reparaciones de los vehículos eléctricos.

Aunque las averías suelen ser menos frecuentes, su reparación puede resultar más cara.

Según un estudio de la SRA, las reparaciones de los coches eléctricos cuestan de media entre un 14 y un 28 % más que las de los modelos de combustión equivalentes.


Esta diferencia se explica, en particular, por:

  • la necesidad de recurrir a técnicos autorizados para intervenir en sistemas de alta tensión;
  • componentes electrónicos más sofisticados;
  • piezas específicas a veces más caras.

La batería: un coste que conviene matizar


La batería de un coche eléctrico suele percibirse como el principal riesgo financiero.

Sin embargo, los fabricantes suelen garantizarla durante 8 años o 160.000 kilómetros, lo que limita el riesgo de sustitución prematura.


¿Qué elementos deben revisarse periodicamente?

Aunque el mantenimiento sea más sencillo, algunos componentes requieren un control periódico:

  • la batería;
  • los neumáticos;
  • los frenos y el sistema de frenado regenerativo;
  • el líquido de frenos;
  • el sistema de climatización.

En resumen

El mantenimiento de un coche eléctrico es, en general, más barato que el de un modelo de combustión gracias a una mecánica más sencilla y a revisiones menos frecuentes.

En cambio, algunas reparaciones relacionadas con la batería o los sistemas electrónicos pueden ser más caras.

Por tanto, es esencial evaluar el coste global de uso en lugar de fijarse únicamente en el precio de compra.